Hay muchos aspectos criticables de esta novela, la primera de la trilogía del Baztán, escrita por Dolores Redondo. Antes que nada, diré que del 1 al 5, esta novela se queda en el 2,5 por muchas razones, que iré explicando, desde mi punto de vista.
Este es el resumen que podéis leer en la contraportada del libro: "En los márgenes del río Baztán, en el valle de Navarra, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente en unas circunstancias que lo ponen en relación con un asesinato ocurrido en los alrededores un mes atrás. La inspectora de la sección de homicidios de la Policía Foral, Amaia Salazar, será la encargada de dirigir una investigación que la llevará devuelta a Elizondo, una pequeña población de donde es originaria y de la que ha tratado de huir toda su vida. Enfrentada con las cada vez más complicadas derivaciones del caso y con sus propios fantasmas familiares, la investigación de Amaia es una carrera contrarreloj para dar con un asesino que puede mostrar el rostro más aterrador de una realidad brutal al tiempo que convocar a los seres más inquietantes de las leyendas del Norte".
(A partir de aquí, ¡cuidado con los spoilers!)
El primer punto negativo para mí es que la protagonista haya tenido experiencia en el FBI. Sinceramente, la palabra es "hortera", me parecería mucho más realista que se hubiera formado en España y se hubiera hablado de su gran carrera como policía, y ya, no hace falta mandarla a EEUU. Y el agente Aloisius me sobra y mucho. Casi al final del libro hay un capítulo en el que sale y que leí por encima. No me pareció que aportara nada al libro.
Es interesante que meta la mitología vasco-navarra, es algo sobre lo que yo personalmente no tenía mucha idea y puede ser algo curioso que aprender, pero de ahí a que haga que la protagonista vea a dos seres mitológicos... me parece que se excedió y que le quitó realismo la novela.
Aparecen dos personajes que no son españoles en la historia y solo de uno se dice que tiene bastante acento, pero utiliza un español complicado que, por una parte, le da más riqueza al libro, a la narración, pero vuelve a ser poco realista que ninguno de estos personajes cometa ningún fallo, en ninguna palabra.
Me parece tremendamente ofensivo un par de comentarios que hace la escritora en cuanto a la maternidad. El primero es que la protagonista dice algo como que siente que quedarse embarazada tiene que ser algo "natural", en lugar de acudir a una clínica para recurrir al in vitro. Esto ya es una barbaridad, pero el segundo comentario aún es peor. Un personaje secundario dice, cito textualmente: "yo creo que ninguna mujer en edad de concebir puede estar completa si no tiene hijos". Estamos en el siglo XXI señora, por favor.
Es un poco fantástico también lo de la tía Engrasi, que acaba en la Sorbona estudiando psicólogía. Este dato se da como a la mitad del libro y sirve de pretexto para que la tía Engrasi diagnostique a Amaia el estrés postraumático (otra horterada más, en mi opinión).
En cuanto al final, me parece demasiado rápido, y eso que se enrolla a lo largo del libro y acaba haciendo un libro de 200 y pico de páginas, pero recuerdo que me quedaban como 30 páginas y aún no se sabía nada del asesino. Además, el asesino resulta ser su cuñado y está bastante sacado de la manga, se justifica en que ha estado bajo el yugo de una madre y una esposa controladoras y también justifica su pausa de asesinar en que fue alcohólico durante años... no me convence, podría haber dicho que estuvo en la cárcel o algo durante ese tiempo. Y el momento en el que se ve que Flora tiene unos zapatos de charol rojos en su caja fuerte, ¿qué sentido tiene? Si luego se ve que, aunque ella lo sospechaba, no fue cómplice de su marido cuando asesinó a Teresa Klass.

Otro aspecto poco realista (de tantos) es el marido de la protagonista. ¿Cuánto dinero gana un escultor? Y, por mucho que pueda ganar, ¿cómo se tira todo el tiempo que está Amaia investigando en su pueblo sin trabajar?
Por último, quiero acabar con una única crítica positiva: la escritora hizo los deberes y nos enseña mucho sobre criminología a medida que va avanzando la investigación. Todo el aspecto criminólogo de la novela está de diez, aunque la investigación no avanza apenas hasta el final gracias a la prueba esa de la harina que tampoco impresiona mucho.
Para terminar: este libro fue entretenido y me encantó lo único positivo que le vi, pero... lo recomendaría a una persona que lea mucha novela negra, porque en ese aspecto tiene un nivel alto, pero por el resto... se echa a perder. Me estoy pensando si leerme la segunda parte, y eso que odio dejar sin terminar sagas/trilogías.
Si tienes algo que decir, alguna crítica, algo en lo que estés de acuerdo, algo en lo que discrepes... no dudes en dejármelo en comentarios :)
Este es el resumen que podéis leer en la contraportada del libro: "En los márgenes del río Baztán, en el valle de Navarra, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente en unas circunstancias que lo ponen en relación con un asesinato ocurrido en los alrededores un mes atrás. La inspectora de la sección de homicidios de la Policía Foral, Amaia Salazar, será la encargada de dirigir una investigación que la llevará devuelta a Elizondo, una pequeña población de donde es originaria y de la que ha tratado de huir toda su vida. Enfrentada con las cada vez más complicadas derivaciones del caso y con sus propios fantasmas familiares, la investigación de Amaia es una carrera contrarreloj para dar con un asesino que puede mostrar el rostro más aterrador de una realidad brutal al tiempo que convocar a los seres más inquietantes de las leyendas del Norte".
(A partir de aquí, ¡cuidado con los spoilers!)
El primer punto negativo para mí es que la protagonista haya tenido experiencia en el FBI. Sinceramente, la palabra es "hortera", me parecería mucho más realista que se hubiera formado en España y se hubiera hablado de su gran carrera como policía, y ya, no hace falta mandarla a EEUU. Y el agente Aloisius me sobra y mucho. Casi al final del libro hay un capítulo en el que sale y que leí por encima. No me pareció que aportara nada al libro.
Es interesante que meta la mitología vasco-navarra, es algo sobre lo que yo personalmente no tenía mucha idea y puede ser algo curioso que aprender, pero de ahí a que haga que la protagonista vea a dos seres mitológicos... me parece que se excedió y que le quitó realismo la novela.
Aparecen dos personajes que no son españoles en la historia y solo de uno se dice que tiene bastante acento, pero utiliza un español complicado que, por una parte, le da más riqueza al libro, a la narración, pero vuelve a ser poco realista que ninguno de estos personajes cometa ningún fallo, en ninguna palabra.
Me parece tremendamente ofensivo un par de comentarios que hace la escritora en cuanto a la maternidad. El primero es que la protagonista dice algo como que siente que quedarse embarazada tiene que ser algo "natural", en lugar de acudir a una clínica para recurrir al in vitro. Esto ya es una barbaridad, pero el segundo comentario aún es peor. Un personaje secundario dice, cito textualmente: "yo creo que ninguna mujer en edad de concebir puede estar completa si no tiene hijos". Estamos en el siglo XXI señora, por favor.
Es un poco fantástico también lo de la tía Engrasi, que acaba en la Sorbona estudiando psicólogía. Este dato se da como a la mitad del libro y sirve de pretexto para que la tía Engrasi diagnostique a Amaia el estrés postraumático (otra horterada más, en mi opinión).
En cuanto al final, me parece demasiado rápido, y eso que se enrolla a lo largo del libro y acaba haciendo un libro de 200 y pico de páginas, pero recuerdo que me quedaban como 30 páginas y aún no se sabía nada del asesino. Además, el asesino resulta ser su cuñado y está bastante sacado de la manga, se justifica en que ha estado bajo el yugo de una madre y una esposa controladoras y también justifica su pausa de asesinar en que fue alcohólico durante años... no me convence, podría haber dicho que estuvo en la cárcel o algo durante ese tiempo. Y el momento en el que se ve que Flora tiene unos zapatos de charol rojos en su caja fuerte, ¿qué sentido tiene? Si luego se ve que, aunque ella lo sospechaba, no fue cómplice de su marido cuando asesinó a Teresa Klass.

Otro aspecto poco realista (de tantos) es el marido de la protagonista. ¿Cuánto dinero gana un escultor? Y, por mucho que pueda ganar, ¿cómo se tira todo el tiempo que está Amaia investigando en su pueblo sin trabajar?
Por último, quiero acabar con una única crítica positiva: la escritora hizo los deberes y nos enseña mucho sobre criminología a medida que va avanzando la investigación. Todo el aspecto criminólogo de la novela está de diez, aunque la investigación no avanza apenas hasta el final gracias a la prueba esa de la harina que tampoco impresiona mucho.
Para terminar: este libro fue entretenido y me encantó lo único positivo que le vi, pero... lo recomendaría a una persona que lea mucha novela negra, porque en ese aspecto tiene un nivel alto, pero por el resto... se echa a perder. Me estoy pensando si leerme la segunda parte, y eso que odio dejar sin terminar sagas/trilogías.
Si tienes algo que decir, alguna crítica, algo en lo que estés de acuerdo, algo en lo que discrepes... no dudes en dejármelo en comentarios :)
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